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Luz Quitamiedos Animal: un regalo de Navidad original y diferente para los más pequeños

23 DICIEMBRE 2016

El miedo a la oscuridad es un problema muy común entre los niños. Un problema que ellos sufren y que a sus padres consigue quitarles el sueño, lo que acaba repercutiendo en todos los ámbitos de su vida. Pero es un problema que casi siempre se puede solucionar de una manera muy sencilla y muy barata: una luz quitamiedos.

Luces suaves que no molestan, pero que pueden ahuyentar esa angustia que sufren los más pequeños cuando se despiertan y se ven completamente a oscuras, o cuando se niegan a dormirse por miedo. Luces que se pueden instalar en cualquier enchufe o que van a pilas, que apenas consumen energía y que consiguen devolver la tranquilidad y el descanso. Porque si el niño se despierta, con la luz reconocerá fácilmente dónde se encuentra y no se sentirá atemorizado o, si es más mayor, le servirá de guía, por ejemplo, para ir al baño.

Luz quitamiedos de formas y colores

No solo es una guía y un punto de seguridad para el niño, una luz quitamiedos puede, incluso, ser un elemento decorativo más de la habitación. Según la decoración, se puede elegir entre la infinidad de modelos que existen. En el caso de bebés o niños muy pequeños, un faro osito quitamiedos o un faro león quitamiedos combinarán perfectamente con los peluches y muñecos que adornan las habitaciones infantiles.

Pero los niños algo mayores pueden sentirse incómodos con este tipo de muñecos más “de bebés”, por eso hay luces quitamiedos de formas geométricas, con forma de coche o de faro, más sencillas pero iguales de efectivas. Algunas pueden proyectar algún tipo de dibujo en la pared, otras cambian de color y las hay, incluso, que emiten algún tipo de sonido o melodía suave.

Un regalo perfecto

Una luz quitamiedos puede ser un regalo perfecto en cualquier ocasión, pero muy especialmente en Navidad, cuando la magia y la ilusión lo inundan todo. Y es perfecto también porque es un regalo atractivo, muy útil y, además, muy asequible. Una luz quitamiedos para niños sencilla cuesta unos pocos euros y puede ser un gran regalo para un ahijado, un sobrino o el hijo de unos amigos. Un detalle económico pero de buen gusto y que, seguro, los padres agradecerán tanto o más que los pequeños.

Se puede ser muy original sin necesidad de gastarse una fortuna y, en tiempos en los que el dinero no sobra, hay que agudizar el ingenio. Una luz quitamiedos infantil es uno de esos regalos de Navidad a los que se les puede sacar bastante partido. Y, cuando el niño crece, puede convertirse en un recuerdo maravilloso.